de suelo verde, de calle empedrada,
de abrazos salvajes y besos que lastiman, fuimos las dos.
fuimos en mil pieles la carne que hoy retoza angustiada
carne cansada en sus brazos ausentes
fragancia pálida que no dice más que silencio.
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tú, respiro antiguo sobre madera lisa.
tú, conspicuo habitante de mis delirios.
tú, ojos de pena atrincherados ... como salvaremos el camino?

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