viernes, abril 29, 2011

detalles...

y no hay huella

que en su mirada/montaña

no sea olvido-terror


mientras un adiós se borda

que los labios no se sequen

que los abrazos no se cansen.


por dos que fuimos uno

por siete, que ninguno!

que a sus manos de piel liviana

las siga abrigando mi corazón.


y no hay huella

que en su tacto/arena

no sea feliz-amor


mientras tejo el "hasta ahora"

que los pasos cortejen reencuentros

y mis cabellos enreden sus ausencias


por algunos que no vinieron

por los menos uno que quedamos

a esas, sus rodillas color alegría

que las siga bendiciendo un eterno sol.


2 comentarios:

Francesc Cornadó dijo...

Buen poema. Felicidades.
Salud
Francesc Cornadó

FEFI dijo...

Nos leemos Francesc. Saludos desde Guayaquil!