todo cuanto veía, olía, sentía, tocaba
debía ser rápido
así lo sentenció corto e intenso,
así se fingió este amor.
En su sinrazón fue puerta al abismo,
rabiosa sentencia de besos sin dueño
que se engarzaban, coquetos,
en las piernas como en el corazón,
entre la mente como en el pantalón!
Quién lo dijera, que yo hace un año era... y no seré más.

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